Mostrando entradas con la etiqueta izquierda unida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta izquierda unida. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de diciembre de 2015

El 20 de diciembre o el día que nada cambiará (Posicionamiento personal ante las elecciones generales)





Jon E. Illescas (Jon Juanma) *

Partamos de una cuestión clave: las elecciones democráticas dentro del marco antidemocrático del capitalismo, es decir, de una sociedad dividida en clases donde una (la capitalista) se lucra y decide dictatorialmente del producto fruto del esfuerzo de otra (la asalariada) no pueden ser democráticas ni decidir nada sustancial de la vida pública. Si así fueran no se celebrarían. Así de simple. Del mismo modo, sería absurdo pensar que en la “democracia” ateniense los amos de los esclavos permitieran votar a los mismos y de ese modo pudieran acabar pacíficamente con la esclavitud. En la actualidad, los obreros a diferencia de los esclavos votan, pero su voto debe ser inofensivo para que nada importante cambie con él. Las leyes electorales dictadas por la élite distorsionan el voto popular mediante circunscripciones provinciales, leyes que sobredimensionan a los dos principales partidos, voto amplificado en las poblaciones rurales, imposibilidad de sufragio para muchos inmigrantes o jóvenes trabajadores menores de 18 años, etc. Tenemos un día de medio-democracia y el resto del año de dictadura económica. Así las elecciones, en nuestro sistema, se transforman en un modo de lograr el consenso. Hacen creen a las mayorías que viven en una verdadera democracia cuando nada dista más de la realidad. Mucho en ellas es falso, salvo los porcentajes de votos emitidos que luego serán deformados por la ingeniera electoral diseñada para la ocasión.

La leyenda afirma, por ejemplo, que la campaña comienza quince días antes del día del sufragio, cuando en realidad dura los 365 días del año. Así es porque cada día nos bombardean  desde sus medios de comunicación de modo imperativo sobre a quiénes tenemos que votar y a quiénes no. Quiénes nos deben caer mal y quiénes simpáticos. Quien reirá con Bertín Osborne y quien con Pablo Motos. Un flujo audiovisual e ideológico que bañará a las masas y donde las voces más disonantes con el proyecto de los poderosos, como la de Izquierda Unida representada por Alberto Garzón, son infrarrepresentadas en las pantallas y barridas del debate mediático. Donde dos partidos sin representación en las pasadas elecciones generales (Podemos y Ciudadanos), es decir, sin que el pueblo haya expresado democráticamente que desee que sean parte del escenario político, llevan meses en las principales cadenas de televisión gracias a las decisiones entre bambalinas de los magnates que forman  la oligarquía mediática de la clase capitalista. ¿Quién convirtió si no de la noche a la mañana a unos completamente desconocidos Pablo Iglesias o Albert Rivera en personajes tan populares en el imaginario colectivo español?

Ante el hundimiento del PSOE y el aumento de la intención de voto de Izquierda Unida en el período 2011/2014, la oligarquía mediática tuvo que mover ficha. Por ello decidieron inflar una opción competidora (Podemos) para dividir el voto de izquierdas, lo que con nuestro sistema electoral significa disminuir la representación institucional de la izquierda. Cuando Podemos creció demasiado movieron nueva ficha con Ciudadanos. Así consiguieron dividir a la izquierda y neutralizarla a la par que construían una muletilla para un bipartidismo en horas bajas. IU, pese a ser una organización política con una praxis claramente socialdemócrata casi siempre dispuesta a pactar con el PSOE (pese a su retórica intermitente anticapitalista), siempre ha sido una opción electoral poco querida para la élite (no en vano, dentro de ella la hegemonía actual la tiene el siempre molesto Partido Comunista). Pese a sus idas y venidas y sus muchos defectos y excesos, IU tenía y todavía tiene la militancia más numerosa consciente y contrahegemónica de este país. Las políticas socialdemócratas que defiende (véase el anterior gobierno andaluz), son demasiado a la izquierda para los límites y la correlación de fuerzas del actual sistema-mundo capitalista. Un sistema donde el capital es privilegiado ciudadano universal y los trabajadores estamos divididos como el ganado engordando para el día de la matanza en diversos establos perfectamente vallados llamados Estados-nación. Un sistema que asegura retóricamente que cada Estado-nación es soberano cuando desde el Tratado de París de 1763 no existe nada parecido a la soberanía nacional, menos desde que el libre flujo de capitales es una realidad soberana y todos los productos y servicios que consumimos son parte del mercado mundial.
Después de más de cinco siglos de desarrollo capitalista y pese a los incuestionables avances del movimiento obrero entre el siglo XIX y principios del XX o las mejoras científico-tecnológicas que continúan hasta la fecha, todavía no hemos conquistado la democracia. Sólo tenemos elecciones distorsionadas para las comarcas del mundo (es decir, los países) cuando todo lo sustancial (política económica, medioambiental, derechos humanos, guerras, narcotráfico, tráfico de armas, paraísos fiscales, etc.) se decide en la arena internacional. El camino es luchar por la democratización de los organismos supranacionales y como objetivo final, construir una Asamblea de Naciones Unidas con poderes legislativos y ejecutivos elegida por sufragio universal por todos y cada uno de los habitantes del mundo en circunscripción única. Mientras o después de esto (según las posibilidades), habrá que cambiar el modo de producción capitalista por uno socialista. Es decir, pasar de un sistema-mundo interestatal capitalista a un sistema-mundo socialista que pueda enfrentar los graves retos que tiene delante de sí el género humano y que con el capitalismo sólo irán a peor por sus propias contradicciones: desempleo estructural, cambio climático, hambre, guerras, migraciones, terrorismo, etc. La solución no es volver a marcos pretéritos como la soberanía monetaria (como la peseta) ni buscar la independencia política de ciertas regiones (como Cataluña), la solución es globalizar las luchas y construir una nueva internacional socialista incluyente que adopte lo mejor de las internacionales pretéritas y aprenda lo mejor de organizaciones internacionalistas más inclusivas como el Foro Social Mundial.

La izquierda está totalmente perdida y ha cambiado su internacionalismo marxista por un nacionalismo pequeño-burgués de carácter reaccionario en lo económico y por ende, en lo político. La izquierda no puede defender “un nuevo país” como hace Izquierda Unida o Podemos cuando los países no tienen ninguna soberanía ya que el escenario de decisiones actual se desarrolla en el plano  internacional (y está bien que así sea pues es parte del progreso histórico que nos saca del endogámico provincialismo propio de modos de producción anteriores mucho peores que el capitalismo). Además, el alejamiento de la izquierda del marxismo coincide con su pérdida de la brújula económica defendiendo la pequeña y mediana empresa que son claramente regresivas desde un punto de vista tecnológico y laboral (pese a lo que pueda parecer a primera vista, los índices de sobreexplotación son siempre mayores en la pequeña empresa ya que para competir en el mercado frente a las grandes con menores capitales, tecnología, etc., deben “apretar más las tuercas” a los obreros que además tienen un grado de sindicación menor). Otro resultado de esta pérdida de orientación ideológica en la izquierda se manifiesta en el aumento del oportunismo político con desesperados acercamientos e importaciones ideológicas de opciones minoritarias de carácter cada vez más dogmático, extremista y reaccionario como el feminismo discriminatorio o el laicismo integrista que se están estableciendo como dogmas intocables en parte de esta izquierda, precisamente por su alejamiento de la mayoría social y su incapacidad de razonar con empatía con los, en principio, alejados de sus filas.

Pese a todo esto y otros cuantiosos defectos (electoralismo patológico, falta de autofinanciación, abandono de la formación, relación crédula con los medios masivos, etc.) que hieren en lo más hondo de un marxista como quien les escribe, el 20 de diciembre votaré a Izquierda Unida porque es la opción respaldada por la mayoría de la clase trabajadora consciente de este país, con la militancia que más ha luchado en favor de los oprimidos durante todos estos años de recortes y porque tiene como cabeza de lista, hasta que se demuestre lo contrario, al candidato más serio y menos oportunista de todos cuantos se presentan: Alberto Garzón. Las elecciones son expresión simbólica artificialmente disminuida del grado de conciencia de los oprimidos. Por algo las organizan los opresores. Quien piense que después del 20D va a cambiar algo sustancial en la estructura social es que vive en la inopia. Palabra de alguien que el mismo día de las elecciones actuará de apoderado por respeto a las luchas pasadas y los esfuerzos altruistas de sus compañeros por construir un mundo mejor. 

Así, pase lo que pase en estas elecciones con calculado sabor navideño, los marxistas sabemos que en realidad no pasará nada. Los capitalistas seguirán gobernando en la política y la economía, la sociedad seguirá dividida en clases enfrentadas y las fronteras de los países harán todo lo posible para amargarnos la vida a los desafortunados miembros de la clase trabajadora internacional. Ocurra lo que ocurra el día de las elecciones generales los marxistas sabemos que los beneficios tecnológicos seguirán sin redundar en una reducción de la jornada laboral y que continuaremos compitiendo los unos con los otros por los cada vez menos puestos de trabajo que queden en el mercado. Sin importar qué alianzas de gobierno se alcancen en el ejecutivo español, sabemos que tendremos que seguir haciendo mucha pedagogía para que no sólo esta izquierda errante sino la mayoría de las personas (se consideren o no de izquierdas) entiendan que bajo el capitalismo y su “gestión” (que gestiona a los gestores) no habrá futuro digno posible, que la única solución para los peores males de este mundo se llama socialismo democrático y que éste, sólo podrá implementarse internacionalmente en una sociedad sin clases, donde todos seamos simultáneamente ciudadanos y trabajadores.

Algunos pensarán al leerme que lo que propongo es un programa maximalista e incluso utópico y que mientras tendremos que vivir el día a día. Y lo viviremos, por supuesto. Pero lo podemos hacer de dos formas muy diferentes. Engañándonos con esperanzas vanas que desemboquen continuamente en la derrota y la desilusión (véase Grecia) o ilusionándonos con una guía sólida y realista de construcción de un futuro superior. Cuanto antes sepamos dónde está ese camino, antes llegaremos a nuestro destino. Mientras tanto, seguiremos como hasta ahora, deambulando en el desierto de los moribundos y los mil veces derrotados.
Por eso es hora de volver a estudiar a Marx, de construir una nueva internacional de asalariados y de sembrar la buena nueva del (posible) futuro socialista global. Sin miedo al que dirán, sin miedo a conquistar un futuro verdaderamente humano para nuestra sociedad mundializada.

Jon E. Illescas Martínez, también conocido bajo el seudónimo de “Jon Juanma” es autor de los libros “Nepal, la revolución desconocida” (La Caída, 2012) y el recientemente publicado “La dictadura del videoclip. Industria musical y sueños prefabricados” (El Viejo Topo, 2015). Doctor en Sociología y Comunicación y Licenciado en Bellas Artes es militante de Izquierda Unida y el Partido Comunista de España.

Correo: jonjuanma@gmail.com

jueves, 21 de mayo de 2015

Pescadores de futuro (Posicionamiento electoral ante el 24M)






Dicen que la mente funciona por asociaciones. Al saber que Cayo volvería a Torrevieja recordé la figura de Cayo Graco, tribuno que defendió a los sectores populares en la Antigua Roma. Pero al acordarme de Roma, mi mente se inundó de escenas de una inolvidable película protagonizaba por Kirk Douglas. Efectivamente, estoy hablando de Espartaco, el gladiador que junto a otros esclavos se rebeló contra la esclavitud. En la historia real la rebelión duró dos años en los que derrotaron al ejército romano en seis ocasiones. A la séptima fueron vencidos y miles de rebeldes fueron crucificados públicamente para que a ningún esclavo más se le ocurriera rebelarse. Entonces, ¿toda aquella lucha no sirvió para nada? Al contrario, por miedo a otras rebeliones la clase dirigente permitió avances. Se produjeron reformas legales que mejoraron la durísima vida de los esclavos. Pero, ¿por qué estos avances nos saben a tan poco? ¡Porque seguían siendo esclavos! Y hoy la esclavitud, con razón, nos parece una brutalidad.


En la actualidad  los que trabajamos ya no somos esclavos de nuestros jefes… ¡bueno!, entiéndase, al menos no somos parte de su propiedad como una silla, un coche o un perro. No nos pueden vender, pero siguen viviendo de nuestro esfuerzo y la sociedad sigue dividida en clases: ahora capitalistas contra trabajadores. Pues igual que  hoy a la inmensa mayoría nos parece una brutalidad la vida de un esclavo del mundo antiguo,  en un futuro nos parecerá una brutalidad la vida de los trabajadores en el mundo actual. Los humanos del futuro estudiarán horrorizados cómo nos quedamos sin trabajo, sin casa, sin comida, sin acceso a la educación o a la sanidad por garantizar los beneficios de las empresas y los bancos de una clase. Afortunadamente no hace falta visitar ese futuro más evolucionado para horrorizarse. A algunos ya nos parece una salvajada y por eso estamos aquí reunidos. ¿Servirá de algo nuestra rebeldía en un presente bárbaro? Por supuesto, los logros del futuro, en nuestra vida o en la sociedad, se construyen con los peldaños que subimos cada día.


Nosotros no somos, o no deberíamos ser, como otros partidos de reciente y mediática creación que venden esperanzas como las empresas venden sus productos en televisión. Les ponen nuevo envoltorio y dicen “vóteme porque soy más joven y fresco, vóteme y se acabarán sus problemas”. No. Nosotros sabemos que mientras exista el capitalismo seguirán existiendo crisis, paro, hambre, guerras y el resto de injusticias que todos conocemos. Podrán cambiar las caras de los multimillonarios o la de aquellos políticos que obedientemente les sirven,  pero seguirán existiendo clases. La ley seguirá sonriendo a quien tenga más dinero.  El teatro de nuestra sociedad seguirá llamándose capitalismo y por eso cada día los asalariados irán a trabajar sin saber si el próximo mes conservarán su puesto en la empresa, si el jefe les hablará mal, si tendrán que hacer horas extras o si podrán tomarse las vacaciones que las leyes aseguran garantizarles. En definitiva, seguirá existiendo la explotación de los trabajadores por el conjunto de la clase dominante. Seguirán contando más los beneficios de unos pocos que el bienestar de la mayoría. Y eso no lo cambiará un voto. Ni por Izquierda Unida ni por nadie. 


Sólo cambiará cuando la mayoría deje de votar a los que venden humo prometiéndonos una vida digna dentro de un sistema explotador. Del mismo modo que no se puede gestionar el esclavismo para que los esclavos sean libres, no se puede gestionar el capitalismo para que las empresas no aplasten los derechos de la mayoría cuando éstos pongan en riesgo sus beneficios. Votar a los compañeros de Izquierda Unida es un paso necesario de los muchos que debemos dar para construir una sociedad superior. Pero el único modo de que las cosas cambien de verdad es que construyamos una sociedad sin clases, donde el trabajo y sus frutos se repartan entre todos, donde la tecnología sirva para reducir la jornada laboral y donde la democracia no sea una extraña que nos visita una vez cada cuatro años. Ese futuro se llama socialismo y lo sepamos o no, lo construimos desde las luchas del presente, como los esclavos o los siervos rebeldes construyeron lo mejor de nuestra sociedad con sus esfuerzos del pasado. 


Torrevieja ha sido tradicionalmente una tierra de pescadores, de trabajadores de la mar que dejaban el calor de sus hogares para faenar y traer el sustento a casa. Hoy hay menos pescadores pero siguen existiendo más trabajadores que señoritos. Todos trabajan duro para sobrevivir con sus familias: camareros, dependientas, transportistas, limpiadores, profesoras,  autónomos, pequeños empresarios y un largo etcétera. Sin embargo, cuando llegan las elecciones Torrevieja se vuelve de nuevo un pueblo de pescadores. Muchos quieren pescar votos y otros pocos quieren pescar futuros pescadores para que a nadie le falten peces. Los que pescan votos, votos comerán y otros les darán su vil sustento a cambio del engaño colectivo. Los que enseñan a pescar peces serán los más queridos por el pueblo.


El futuro socialista no es una utopía sino un proceso en construcción que se acerca cuando trabajamos para que cada vez más personas entiendan su necesidad, la compartan y lo traigan al presente. Cuando salimos a faenar por ese futuro, me gusta saber que voy en un barco lleno de pescadores que luchan por arribar a una orilla mejor. Así ha avanzado la humanidad durante siglos. No hay atajos, sólo ilusión y esfuerzo. No os dejéis engañar por nadie, porque sólo de nuestro trabajo de concienciación e implicación política podemos esperar frutos. No esperéis que nadie os resuelva la papeleta invitándoos  a que metáis la suya en la urna. Sois trabajadores, os pasáis la vida trabajando para otros, no sed ingenuos. ¿Acaso los empresarios hacen vuestro trabajo en la empresa? ¿Por qué lo van a hacer desde la política? Trabajad por vuestros sueños y no olvidad quiénes son vuestros compañeros de viaje. Aquí  me siento entre compañeros. Por eso este domingo y cualquiera que venga no votaré por nadie que no lo sea, no votaré por nadie que no represente a la clase trabajadora. No queremos votos ni peces para que unos pocos sigan engordando con nuestro sacrificio. Queremos trabajadores y trabajadoras concienciados, pescadores de futuro. El domingo sólo es un puerto más de un largo viaje, pero cada puerto cuenta para llegar a nuestro destino.



* El presente artículo fue la reflexión que realicé al inicio del acto central de campaña en Torrevieja, con la visita de Cayo Lara al municipio el 20 de mayo de 2015. En el mitin intervinieron también los siguientes compañeros: Marga Sanz (Coordinadora de Esquerra Unida País Valencià), Víctor Ferrández (Coordinador de Izquierda Unida Torrevieja y candidato a la alcaldía) y Esther Barceló (cabeza de lista de EUPV por la circunscripción de Alicante).


** Jon Juanma es el seudónimo artístico de Jon E. Illescas Martínez, Licenciado en Bellas Artes y Doctor en Sociología y Comunicación. Correo: jonjuanma@gmail.com Blog: http://jonjuanma.blogspot.com.es/

domingo, 12 de agosto de 2012

Apoyo total a Juan Manuel Sánchez Gordillo y a lxs compañerxs del SAT

Juan Manuel Sánchez Gordillo, revolucionario.


Autor: Jon Juanma

Desde aquí quiero expresar mi total apoyo a las acciones de desobediencia civil realizadas por Juan Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda y diputado del Parlamento andaluz, y el resto de compañerxs de Izquierda Unida del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT). Con estas valientes acciones simbólicas de expropiación de alimentos a las grandes superficies, para repartir entre lxs empobrecidxs, están ayudando a visibilizar entre la población el terrible drama humano que significa esta crisis-estafa que estamos sufriendo la mayoría de trabajadorxs del Estado.

La élite capitalista internacional y sus marionetas políticas del estado español y la Unión Europea quieren empobrecer a la clase trabajadora residente en España para competir en el mercado mundial a base de bajos salarios, en estos momentos donde las élites europeas están perdiendo su lugar en la jerarquía capitalista mundial en favor de las élites de las llamadas "economías emergentes". Ante la pérdida de gestión de partes importantes de la plusvalía mundial, los capitalistas quieren apretarnos más los tornillos y hacer de España una especie de nueva colonia, como ya desarrollé en mi artículo del año pasado "España, una nueva colonia en un mundo en quiebra".

Desde aquí quiero expresar mi más profundo agradecimiento a estxs compañerxs y manifestar mi solidaridad en la lucha que están llevando por un mundo mejor, por un mundo socialista. Como miembro de Izquierda Unida apoyo estas acciones e insto a la organización a seguir la valentía y la determinación de nuestros compañerxs del SAT y por supuesto a protegerlos de las posibles acciones represivas que la maquinaria estatal, en manos de la burguesía, pueda emprender contra ellos.

Aquí abajo os dejo el primero de los tres vídeos del debate que tuvieron en el programa "El gran debate" de Telecinco en torno a las acciones efectuadas. Os recomiendo la visualización de todo el programa, pues no tiene desperdicio.






jueves, 6 de octubre de 2011

Firma para exigir que IU rompa con el PSOE



Aquí os dejo el blog que he creado para que IU rompa todo pacto de gobierno con el PSOE, animaros y rularlo que poco a poco seamos más: http://iusinpsoeya.blogspot.com/

Allí salen los datos que tenéis que pasarme para aparecer. 

Salud.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Izquierda Unida debe romper con el PSOE desde ya. (Y las bases debemos exigirlo ahora).



Jon Juanma

Si Izquierda Unida (IU) quiere tener un mínimo de credibilidad política ante la ciudadanía crítica, en este contexto de crisis y dramas personales de todo tipo, debe finiquitar ipso facto cualquier acuerdo de gobierno con el PSOE a cualquier nivel, además de tratarlo públicamente como a cualquier otro partido de la derecha1. Y precisa hacerlo en tanto en cuanto, gran parte del PSOE junto al PP y los nacionalistas conservadores, conforman el ejército de mercenarios ejecutores del capitalismo neoliberal en el Estado español. Ellos son corresponsables de permitir la violación sistemática de los Derechos Humanos y la Constitución Española2 entre las mayorías asalariadas del Estado, en un contexto de crisis económica perpetrada por un sistema socioeconómico internacional que nos subyuga, con su “casta” dirigente a la cabeza de todos los atropellos.

Ya basta de excusar a IU en la honestidad y el trabajo abnegado de gran parte de sus bases para maquillar las torpezas e interesados electoralismos de parte de sus dirigentes, que frecuentemente muestran una dejadez crónica por las opiniones y propuestas de sus militantes, en especial cuando no deben pegar carteles o rellenar listas. Los líderes actuales de Izquierda Unida deben estar a la altura de los tiempos históricos que corren y aprovechar la concienciación colectiva que nace desde los epicentros de las plazas, centros de trabajo y estudio, para finiquitar una relación política cancerígena de larga duración, que viene manteniendo con el partido de González, Zapatero, Rubalcaba y compañía, desde la muerte de Franco3. O, en la medida en que IU no efectúe esta separación y el pueblo vaya tomando conciencia, éste se enfrentará a una organización que verá (con razón) como tendente al electoralismo. El pueblo rebelde la observará como un obstáculo y no como una herramienta para la transformación social. Podría ocurrir lo mismo que ya sucedió en junio pasado con los desagradables momentos que Cayo Lara sufrió en la concentración contra los desahucios del barrio de Tetuán (Madrid)4.

Las razones para separarse del PSOE son numerosísimas y por ser tantas, exceden por completo la extensión de este artículo, pero remarquemos sintéticamente unas cuentas. El PSOE está implementando el programa neoliberal de la “Troika” (FMI, BCE y CE), permitiendo los desahucios y el empobrecimiento de cientos de miles de familias en favor de los intereses parásitos de la banca privada5, destruyendo la vida de millones de seres humanos de las clases populares para obedecer a esos magnates del dinero eliminando derechos laborales o socavando la posibilidad de gozar de unos servicios públicos de calidad, etc. Estas políticas criminales no pueden ser apoyadas, por acción u omisión, por una organización como Izquierda Unida, que dice querer implementar unas políticas “anticapitalistas”6(sic) y mucho menos por el Partido Comunista de España (dentro de IU) que dice ser “comunista” y por tanto, atendiendo al “marxismo revolucionario”7 que afirma enarbolar, suponemos desea implantar el socialismo como paso previo para la construcción futura de la sociedad comunista. Nos parece muy sospechoso, que el PCE e IU, con su horizonte “anticapitalista”, estén compartiendo gobiernos8 con un partido que no hace sino implementar el capitalismo más salvaje en nuestro país mientras cercena de cuajo el futuro de toda la clase obrera residente. Quizás, algunos de sus líderes tengan intereses inconfesables relacionados con la mano que les da de comer o quizás también parte de las bases mantengan los vestigios de un culto a la personalidad que impida que se cuestione profundamente las decisiones de las cúpulas; o al final de todo, quizás la gente sea más dura de mollera de lo que nos gustaría e IU y el PCE sean partidos (sí, partidos) con una organicidad interna atrofiada y con una militancia mayoritariamente envejecida incapaz de romper con unas siglas históricas (PSOE) que ya no son ni antifascistas, ni de izquierdas, ni obreras, ni siquiera mínimamente demócratas9. También pudiera ser que algunos compañeros de IU sufran el síndrome de Estocolmo y crean que ese partido que tanto ha hecho por maltratarnos y destruirnos, en el fondo nos quiere y nos trata mejor que si llegara al poder otro más a la derecha, como el PP. Es la conocida teoría del “mal menor”, la cual tiende a justificar lo injustificable ante los ojos de la militancia bajo la máscara de presentar sistemáticamente todo acción de cambio posible como imposible. Entonces, bajo ese prisma...¿porqué no nos vamos directamente a militar al PSOE para hacer “entrismo”, o al PP y nos olvidamos de la perversa ley electoral? Siempre estaremos mejor que en Democracia Nacional o Plataforma per Catalunya... ¿verdad? Siempre será “un mal menor” comparado con el fascismo puro y duro. Quizás definitivamente, en Izquierda Unida y el PCE, haya mucha gente por la parte de arriba que debería dedicarse a otra cosa en lugar de vivir de la política profesional durante decenios, pero ya sabemos cómo se encuentra el mercado laboral, y el largo tiempo que no pocos líderes llevan sin pisarlo. Son las cosas que tiene, durante tanto tiempo, abonar el árbol de los sindicatos amarillos “de clase”: al final nos acaban ofreciendo frutas amarillas, con liberado sabor amarillo pero de cáscara roja. Tan colorada, tan colorada, como la corbata de Rubalcaba, Valeriano Gómez o el “incendiario” Toxo. “Héroes nacionales” a los que le debemos, no hay que olvidarlo, el maravilloso “regalo” de la jubilación a los 67 años.

Al margen de estas sospechas, creo que, afortunadamente, en IU también hay gente nueva o veterana, joven de rostro o de espíritu, en las bases y en los cargos (algunos), que quiere cambiar las cosas y romper con los vicios enquistados desde hace decenios en la organización. Mi propuesta es que lxs afiliadxs de Izquierda Unida firmemos públicamente la petición para que lxs dirigentes de esta organización política se vean presionados desde la base para romper todo pacto de gobierno con el PSOE por activa y por pasiva, para efectivamente “parar a la derecha”10. Eso no significa que no podamos votar a favor de ciertas políticas propuestas por el PSOE (o cualquier otro partido de derecha) desde ayuntamientos, CCAA o el Congreso si las considerásemos buenas para las clases populares (desde la ley de dependencia a reponer “farolas” de un determinado barrio que esté a obscuras), pero sí significaría que formaríamos un cordón de seguridad contra la derecha realmente existente, que no compartiríamos gobiernos con ella, negándonos a ser coparticipes de sus políticas contra la clase trabajadora y que enviaríamos un mensaje claro a la población: “no somos muleta de nadie y el PSOE es rechazado frontalmente como parte de la Izquierda social a la que pertenecemos”. De este modo, no justificaríamos más con nuestro apoyo, por acción u omisión, que una parte del pueblo siga creyendo la mentira comunicativa e ideológica que significa asumir que el PSOE tiene algo que ver con la Izquierda. Si ayudáramos a resquebrajar esta mentira sistémica, estaríamos colaborando en demoler un pilar clave del consenso borbónico que se nos impuso11 desde que las élites posfranquistas y los corruptos de izquierda sellaron su compromiso en comunión monárquica ante los aplausos de la oligarquía internacional12. Y por tanto, estaríamos trabajando, por primera vez después de 40 años, por la construcción de una democracia real en el conjunto del Estado.

En todo caso, lo que sí exigimos sin excusas es que las bases de Izquierda Unida deban refrendar con carácter vinculante, por defecto, todo pacto pre o pos-electoral que se firme con cualquier otro partido. Me comprometo públicamente a formar parte como un compañero más, de una red horizontal que impulse e imprima fuerza a esta ofensiva constructiva desde las bases, por la Democracia Real Ya en Izquierda Unida13: contra los pactos e intereses privados de las cúpulas14.

Creo que es hora de dar la cara. ¿Y tú?

Jon Juanma es el seudónimo de Jon E. Illescas Martínez, actual miembro de Izquierda Unida (IU) y el Partido Comunista de España (PCE), ex-miembro del Consell Polític Nacional de EUPV.

Blogs y correos para firmar propuestas (* y **):

* Para darse de alta en la lista a favor de que IU rompa en el presente y no suscriba en el futuro, gobiernos o pactos de gobierno con el PSOE: iusinpsoeya@gmail.com . Blog: http://iusinpsoeya.blogspot.com/

** Para darse de alta en la lista a favor de que todo pacto pre-electoral y pos-electoral de IU en ayuntamientos, CCAA, gobierno central y Parlamento Europeo con cualquier partido político deba estar refrendado previamente por las bases vía referéndum vinculante: democraciarealeniuya@gmail.com Blog: http://democraciarealeniuya.blogspot.com/ .

Para contactar con el autor: jonjuanma@gmail.com


Este artículo se finalizó el día 5 de octubre de 2011 y todo los enlaces de Internet funcionaban hasta esta fecha. El artículo tiene licencia Creative Commons y puede reproducirse en cualquier medio siempre que se cite la autoría, se respete íntegramente el texto y formato del mismo y no se busque el lucro económico.


Notas:

1. Hay que diferenciar los partidos como estructuras, sus élites dirigentes y sus bases sociales. IU debe dirigir sus ataques dialécticos a su élite dirigente y ayudar en la pedagogía política para que la parte de sus bases autoconsideradas de izquierda rompan con ese partido, hace varios lustros claramente servil con los intereses de la clase capitalista. Cayo Lara debe perder el miedo a incluir al PSOE como parte de la derecha en sus discursos, sin decir la típica fórmula de “la derecha y el PSOE”, con la cual queda implícito para el público que el PSOE es otra cosa, o el centro o la izquierda, cuando no lo es. El gobierno del PSOE ha ayudado durante su mandato a las fuerzas económicas capitalistas a desplazar hacia la derecha el subsistema capitalista español.

2. De los artículos de la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 aprobada por la ONU se violan total o significativamente los siguientes: 3, 8, 9, 10, 13, 16.3, 17, 21.3, 22, 23.1 (violación íntegra y absoluta), 23.2, 23.3, 24, 25.1, 26.1, 28, 29.2. (http://www.un.org/es/documents/udhr/). Respecto a la Constitución Española se violan varios total o parcialmente, pero con particular intensidad y falta de vergüenza el 35.1: “Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo.” y el 47: “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.” (http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/constitucion.t1.html)

3. A excepción parcial del muy digno intervalo de Julio Anguita como Coordinador General en los noventa.



6. En la propia web de Izquierda Unida, “Cayo Lara presenta la Convocatoria social para elaborar un programa político y de acción anti-capitalista”: http://izquierda-unida.es/node/9102.


8. Hasta ayer mismo en ciudades tan importantes como Sevilla, Granada o Córdoba. Actualmente en numerosas ciudades como: Puertollano (52.000 hab.), Lucena (42.308 h.), Fuenlabrada (198.973 hab.), Alcoy (61.127 hab) Ver respectivamente: (http://villargordoweb.blogspot.com/2011/06/pacto-de-gobierno-iu-y-psoe.html), (http://www.youtube.com/watch?v=0SiXLDxBWos), http://www.que.es/madrid/201106101926-psoe-sellan-acuerdo-gobierno-antes-epi.html, http://politica.elpais.com/politica/2011/06/10/actualidad/1307701420_268052.html Y en Zaragoza (675.121 hab.) “a cambio de nada” según el propio Cayo Lara apoyaron la investidura del PSOE: http://politica.elpais.com/politica/2011/06/10/actualidad/1307701420_268052.html Y en todo caso, ya vimos la actitud del federal de IU respecto a la decisión más democrática de IU Extremadura de obedecer a sus bases y no respaldar la investidura del PSOE.

9. Si fueran demócratas, hubieran sometido a referéndum la reforma constitucional que aprobaron con la ayuda del PP. También cabe destacar su apoyo a mantener la ley electoral antidemocrática que tenemos, la cual permite que un partido como IU con un 3,77% de voto popular emitido sólo obtenga un 0,57% de escaños en el Congreso de los Diputados.

10. El motivo de hacerlo por este medio y no por los cauces internos es porque no hay tiempo en estos tiempos marcados por la urgencia y los mecanismos de IU están viciados para que esta propuesta se pueda discutir como merece: con garantías y votada en última instancia por las bases, no por las cúpulas, con voto directo, no indirecto. Tenemos premura para que IU pueda ser una herramienta efectiva para esta lucha que ya tenemos y que se irá intensificando en breve, por los derechos de las mayorías contra el Capital moribundo.

11. No hubo proceso constituyente y mediante el referéndum constitucional de 1978 se nos dio a elegir entre lo malo que se prometía y lo peor que se tenía. Evidentemente, el pueblo eligió lo malo que todavía no conocía.


13. Sirva de homenaje a todo lo bueno de DRY, ¿tendremos una DRYIU? El tiempo lo dirá...

14. Como he dicho anteriormente, no descarto que en las cúpulas o dirigencias haya gente honesta y muy válida: las hubo en el pasado con Anguita y sé que todavía existen en el presente. Y si bien desconozco los porcentajes... soy pesimista con la aritmética. Por eso la consecución de la democracia real en IU sólo puede venir, si es que puede, con una revolución de abajo a arriba.