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jueves, 21 de enero de 2021

miércoles, 20 de junio de 2012

Coca-Cola nos golea recordándonos lo españoles que somos.




Jon Juanma *

El lunes estuve viendo el partido de España contra Croacia en la Eurocopa. Corrijo: estuve viendo un partido repleto de jugadores millonarios que jugaron en nombre de un estado llamado España contra otros que lo hicieron en nombre de uno llamado Croacia. Confieso que lo vi porque me gusta el fútbol, pero sobre todo por inercia y como excusa para cenar con unos amigos. La aclaración al lector viene como antesala para hacerle otra de mayor calado: desde hace tiempo, al igual que procuro comer sano o hacer ejercicio, intento limpiarme el cuerpo de esa ideología cancerígena que nos separa y enfrenta a todos los que compartimos hogar en la Tierra: el nacionalismo.

¿Por qué digo todo esto? En el descanso del encuentro, mientras los jugadores relajaban sus músculos y los aficionados hacían lo mismo con sus nervios, en pleno prime time, Coca-Cola tuvo la poca amabilidad de obsequiarnos con un anuncio ciertamente obsceno1. El spot se dividía narrativamente en dos partes. En la primera, aparecían los medios de (des)información hablando de los desempleados, la prima de riesgo y la crisis, o sea, el pan de cada día para cualquier sufrido ciudadano que acostumbre a acompañar las noticias en los últimos tiempos. Mientras tanto, en la segunda parte (a partir del segundo 22), se narraba la historia de una cercana e ilusoria recuperación de la economía española en base al esfuerzo colectivo y la iniciativa empresarial de los españolitos, que con fuerza de voluntad y fe (en sí mismos), saldrían de este pozo negro en el que seguimos ahogándonos, llamado crisis. ¿Qué bonito no? El esfuerzo colectivo (acompañado de música de gladiadores in crescendo) estaba representado por imágenes de pruebas históricas de solidaridad auténticas entre los habitantes del Estado español, como fue el caso de los voluntarios que marcharon a Galicia a limpiar las playas tiznadas de negro por el Prestige o de aquellos que ayudaron a sus vecinos tras el terremoto de Lorca. Pero lo más hiriente de los numerosos ejemplos es que se atrevieron a mezclar en este pastiche de oportunismo y subsunción simbólica una recreación de activistas indignados del 15M. Con este anuncio, la empresa transnacional Coca-Cola, dispara hacia un espectro amplio de la población (de derecha a izquierda) y ayuda a propagar la hegemonía de las dos ideologías dominantes de nuestro sistema-mundo: el individualismo y el nacionalismo-estatal.

La primera les sirve, como capitalistas, para atomizar e imposibilitar la temida unión de los trabajadores (véase los mineros), en tanto Coca-Cola forma parte de los Aparatos Privados de Hegemonía burguesa radicados en la sociedad civil2. Mientras que con la otra ideología dominante, el nacionalismo-estatal, generan la energía socializadora que necesitan para que los trabajadores sigan produciendo (y no se suiciden en masa) en una sociedad disociada regida por la Ley del Valor, la explotación, el egoísmo y la neurosis colectiva. En un entramado social como el actual donde el ser humano es más dependiente que nunca del resto, pero en el que continuamente se le azuza para que compita a muerte contra los demás, el Estado y su parafernalia anexa de marketing (banderitas, toritos, deportistas “nacionales”, etc) viene a ocupar el lugar espiritual-colectivo que la élite eclesiástica no consigue generar con la figura de Dios en la sociedad neoliberal, pues el dinero como fetiche universal no hace sino socavar su antiguo Reinado en la Tierra3. La nación, por su parte, es la Madre que lleva el amor al Padre (el Estado), y de este modo consagra la pretendida familia de todas las familias (el Estado-nación), aquella que finge amparar a sus hijos mientras ayuda a machacarlos legislando en favor del Capital transnacional. Una vez muerto Dios, para muchos, y Marx, para otros tantos, el nacionalismo es el amor del Padre perdido pero todavía anhelado en su imposible regreso (Estado keneysiano) sanador-redentor de las masas expropiadas (los hijos asalariados perdidos en la jungla neoliberal). Para no volver completamente locos a los proletarios, y mantenerlos en unos niveles de sociabilización mínimos que les permita emplearlos como fuerza de trabajo, las élites capitalistas, por medio de sus mandarines, necesitan crear esa falsa unión entre individuo disociado y colectivo mistificado. Justo en el preciso momento en que los magnates no tienen problemas para trasladar su capital e invertirlo (o atesorarlo) en cualquier lugar del mundo, tienen la poca vergüenza de vendernos la ideología que afirma que a lo mejor que podemos aspirar como asalariados, en este planeta interconectado, es a vivir separados por aduanas, permisos de trabajo y residencia, mientras ellos se limpian el culo con las banderas que nosotros, o algunos de nosotros, adoramos. Nuestros ojos clavados con orgullo en sus telas pintadas, provocan no pocas risas y satisfacciones entre aquellos que transitan tragando billetes y escupiendo primas de riesgo.

El spot de Coca-Cola contiene un mensaje ideológico bicefálico muy poderoso que intenta convertir en sentido común lo que es una mentira fragante: “si todos colaboramos y trabajamos juntos codo con codo, podremos salir de esta crisis”. Para empezar la crisis es sólo “propiedad” de la gran mayoría, mientras una minoría pluripropietaria se está pegando un atracón de plusvalor viviendo una auténtica orgía de adquisiciones de activos a precio de saldo4. En este contexto, la empresa Coca-Cola nos anima a ser buenos españoles. Esto es: a creer que nadie “de los nuestros” nos explota y a abrazar la ideología nacionalista-estatal, para que si en algún momento las élites degeneradas que mueve la economía-mundo consideraran necesitan una guerra, igual que ahora nos animan a apoyar a “la roja” como “gladiadores” (bebiendo una cola fría, faltaría más), llegado el momento, nos animarían a luchar codo con codo, fusil contra fusil, contra los “malditos italianos”, “alemanes”, “chinos” o “los extranjeros” que sean dependiendo de la cobertura internacional. Pero la guerra sería entre los asalariados (como la I y la II GM)... ¡faltaría más! Nunca contra italianos o alemanes de cualquier tipo, ni mucho menos como ellos, porque recuerde: ellos no existen cuando hay problemas. Sólo existimos los tontos que todavía vivimos bajo la sombra de las banderas, la dureza de las aduanas y la carestía crónica de no tener suficientes papeles por ser “de fuera” de tal o cual tierra dividida por tal o cual jodida bandera. Recordemos a este respecto que en 1919 había solamente 23 estados en Europa, mientras que en 1994 ya eran 51, y en la actualidad son casi 200 en todo el mundo, mientras que en 1945 eran unos 60. ¿Por qué el capitalismo necesita crear más estados pese a todas las organizaciones supraestatales que se ha visto obligado a levantar por el desarrollo y la mundialización de los medios de producción y comunicación? Fácil: porque el sistema precisa de una libertad global para el capital y más barreras en las cuales encerrar/encapsular a los trabajadores para exprimirlos con más fuerza hasta que de ellos sólo quede la gelatina de la que hablaba Marx en “El Capital”. Simple división internacional del trabajo. El león corre libre (y mata más fácil) mientras los antílopes esperan su muerte en la charca vallada.

Coca-Cola junto a Rajoy, Rubalcaba y el Rey, al compás de Merkel, Obama y Barroso, nos recuerdan constantemente que somos españoles, pero todos ellos son títeres de apellidos que a penas logramos intuir y a los que el común de los mortales les damos absolutamente igual. Ante esto, por nuestra parte, no deberíamos olvidar que somos seres humanos, que el Capital no tiene patria y nosotros tampoco la tendremos hasta que la construyamos con nuestras propias manos. Esa patria se llamará socialismo mundial y no debiera alzar otra tela en su nombre que la coloreada por el internacionalismo, el mismo que late y bombea bajo las diferentes pieles que conforman la infinita belleza de nuestros millones de rostros. ¿Utópico hablar de socialismo mundial? Utópico es pensar que de este pozo nos van a sacar los mismos que día a día nos hunden más al fondo. Así que comencemos a hablar de socialismo sin miedo, porque después tocará construirlo. Ni patria ni banderas, o socialismo mundial o la muerte que nos acecha. Los tambores de guerra ya resuenan en el horizonte de un futuro cercano. No olvidemos que es una salida fácil para el sistema: bombas vendidas, bombas lanzadas, nuevas bombas, muchos muertos y reconstrucción. Resultado: eliminación del ejército de reserva excedente y creación de nuevos empleos. Se llama destrucción creativa made in Capitalismo “realmente existente”, no capitalismo vendido ni soñado.

Así que construir el socialismo mundial donde los trabajadores tengamos los mismos derechos y vivamos respetando la libertad de cada cual, es una premisa mínima que debemos cumplir si queremos vivir con la luz de la dignidad como especie4. Es la única alternativa para no continuar arrastrándonos como gusanos bajo las prolongadas sombras del terrorismo de los mercados, tras los que, como las grandes sociedades anónimas, se esconden los mayores explotadores del género humano: la élite capitalista más poderosa jamás parida gracias al peso de nuestra desidia hipotecariamente acumulada.

Jon Juanma es el seudónimo de Jon E. Illescas Martínez, activista, artista e investigador FCM en la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de Alicante. Recientemente ha publicado el libro “ Nepal, la revolución desconocida. Crisis permanente en la tierra de Buda” (Editorial: La Caída).

Notas:

1. El spot es conceptualmente y éticamente reprobable, para ser exactos, pues nada tengo que decir de su factura audiovisual. El dinero, como mercancía equivalente general, tiene el poder de atraer a los mejores profesionales mercenarios y/o confundidos. El visionado del anuncio demostrará que una(s) imagen(es) vale(n) más que mil palabras: http://www.youtube.com/watch?v=C63ummLZ26A

2. Todo ello siguiendo el arsenal conceptual de Gramsci en sus “Cuadernos de la cárcel”.

3. ILLESCAS MARTÍNEZ, Jon E (2009),Estetización y mistificación de la vida en el sistema publicitario. Ver: http://www.rebelion.org/docs/89506.pdf

4. La banca y la gran burguesía que controlan la gestión de los capitales financieros están destruyendo los negocios de los pequeños empresarios que deben entregar o malvender sus activos ante la imposibilidad o las dificultades de devolver la deuda con la que financiaban sus negocios.

5. E incluso, para muchos de nosotros, como individuos.


martes, 17 de abril de 2012

YPF no es nuestra, pero tanta bandera envenena el aire.


 Jon Juanma *



Hoy, el poder público viene a ser, pura y simplemente, el consejo de administración que rige los intereses colectivos de la clase burguesa.Marx, Karl y Engels, Friedrich (Manifiesto Comunista, 1848).


Me importa una mierda YPF, España y Argentina. En mi DNI dice que soy ciudadano español y en mi pasaporte: europeo. Tanto me da, como si afirmaran que soy marciano o habitante de la Tierra Media. Sí me importan, en cambio, los españoles y los argentinos. Y me jode que se les quiera enfrentar por intereses extraños. Me importan los que trabajan. Me preocupan mucho aquellxs que con el sudor de su frente y/o sus manos luchan para ganarse la vida. Aquellos que crean toda riqueza no heredada de la Naturaleza. Me importan mucho todos ellos, sin preocuparme si en los papeles de turno afirman que "son" españoles, argentinos, brasileños, alemanes, nepaleses, chinos o mongoles. Mi corazón late con aquellos que deben esforzarse cada minuto de sus días para sobrevivir posibilitando que sus seres queridos amanezcan otro alba más, donde quizás y solo quizás, puedan respirar con el maravilloso cosquilleo de la esperanza. Aquellos que todavía sueñan que puede/debe existir un futuro mejor, aquellos que no pierden la fe en nuestra raza humana, para que algún día dejemos de ser monos con zapatos. Aquellos sí me importan, y mucho.


Me considero comunista, socialista y demócrata (radical). El orden es indiferente. Digo "radical" por la perversión que tiene la palabra "demócrata" cuando la emplean/prostituyen los dictadores de las finanzas y las deudas externas. Aquellos que no dejan de ser basura disfrazados con trajes y corbata, los que calcinan a los pueblos desde la tranquilidad de sus jacuzzies y sus hoteles de cinco estrellas. Ojalá bastase decir que soy demócrata y automáticamente el público entendiera que por ende también soy socialista y comunista. Pero vivimos en el mundo al revés, en la mistificación permanente y a veces, lo lógico debe hacer malabares para no aparecer frente a los ojos de las mayorías como un sinsentido, cuando no directamente una auténtica locura. Y esto no es solo culpa de los de arriba, los del hilo rojo tenemos nuestra responsabilidad, nuestras inmundicias históricas que los explotadores supieron aprovechar, y como les es inmanente: explotar1.


¿Y por qué digo todo esto? Ayer el gobierno del PP aparecía enunciando altivo, en sus medios cómplices, que el gobierno argentino está afectando los intereses de una empresa española (Repsol) por nacionalizar una parte de su filial argentina (YPF), asegurando que el hacerlo es como meterse con España y con todos los españoles. Yo les digo que mienten, calumnian y lo saben. Repsol es una compañía privatizada por el anterior gobierno del PP de Aznar e YPF por el gobierno argentino de Ménem (ambos expresidentes, amigos actuales). Paradójicamente, o no tanto, Ménem era del mismo partido que es en la actualidad Cristina Kirchner, Presidenta de la República y debutante “naciolanizadora”2, que también votó a favor de la privatización por aquel entonces3). Y unos y otros siguen mintiendo denostando la profesión de los pocos políticos honestos que todavía quedan en el mundo. Su inmundicia les atora sus gargantas de humanos que juegan a ser muñecos de trapo al servicio de los grandes prestidigitadores. Políticos de la infrapolítica que destruyen cualquier vestigio de su humanidad malherida, encharcados en la hedionda miseria de los que limpian el culo, día tras día, a los magnates enriquecidos, o sea: a los ladrones y asesinos de guante blanco, dueños de armas (deudas externas) con silenciadores (medios de desinformación). A vosotros, gobierno del PP, gobierno de “patriotas” de pacotilla, os pregunto: ¿Cuando cientos de miles de familias españolas son expulsadas de sus casas porque a los bancos extranjeros les resultan más rentables fuera que dentro de sus hogares...es o no, también, meterse con los españoles? ¿Lo es cuando las multinacionales estadounidenses o alemanas radicadas en la Península echan a cientos de miles de trabajadores de sus puestos laborales? ¿Es o no meterse con los españoles cuando actualmente un 25% de los mismos que viven bajo esta Monarquía, donde reina un mata-elefantes, subsisten bajo el umbral de la pobreza mientras nuestro Estado sigue siendo una de las mayores economías de Europa? ¿Es o no meterse con los españoles pagar cada día más intereses a los compradores extranjeros de deuda mientras para pagarles se recortan salarios y se destruye todo lo público? ¿Es o no destruir nuestra sociedad permitir que las multinacionales farmacéuticas exijan la privatización de los hospitales públicos para que crezcan sus negocios mientras se deja morir a los pacientes menos rentables en sus casas?


Pero por otro lado, a mis hermanxs argentinxs les digo algo que muchxs ya sabrán: el gobierno del estado argentino no es ni socialista ni revolucionario, ni nada que se le parezca, por mucho que honre y coloque cuadros del Che Guevara en algunas recepciones oficiales. Un Che que desde luego no estaría ni en su partido ni entre sus filas de corruptos, oportunistas y en el mejor de los casos posibles: reformistas. El gobierno argentino no hace la recuperación de accionariado de YPF por fortaleza propia sino por debilidad de las otras burguesías decadentes. ¿Por qué no expropian a los capitalistas argentinos, estadounidenses o brasileños? Kirchner y compañía son proburgueses, pero basan su modelo capitalista en un desarrollo regional-popular de cierto tipo obligado por las dinámicas históricas de acumulación de capital mundial y la propia presión interna de “sus” trabajadores argentinos que ya no soportan más el papel de habitantes de una semicolonia, como lo fue durante dos décadas la Argentina que ayudaba a aplastar a sus habitantes más empobrecidos con la ayuda de las exmetrópolis coloniales. Es por ello que exigen mejoras y ahora el gobierno Kirchner puede disfrutar redirigiendo una parte del plusvalor mundial que se extrae siempre, con toda la violencia capitalista, del robo de los trabajadores de aquellos países que viven justo por debajo del nivel medio mundial de explotación.


El sistema capitalista internacional debe reordenarse por sus recurrentes crisis de sobreproducción (no menos de una veintena lleva ya) y las nuevas acumulaciones de capital (sobre todo en Asia) están obligando a re(des)equilibrar todo el sistema. De este modo, los papeles entre países enriquecidos, semiperiféricos y empobrecidos están mudando. Se reparten los mismos disfraces pero cambian sus portadores. Capitalismo 100%, destrucción creativa: cambiemos todo para que nada cambie. Algunas colonias o neocolonias pasarán a ser países semiperiféricos "acomodados" y otros antiguos semiperiféricos acomodados o enriquecidos humildes como España, se transformarán en semiperiféricos. EUA tarde o temprano descenderá y China o India ascenderán como potencias hegemónicas por su propia lucha de clases interna y su creciente acumulación de capital fruto del desmantelamiento industrial promovido por los capitalistas de los antiguos países enriquecidos. Pero esto no significa que el capitalismo esté perdiendo, al contrario, sigue ganando, pues lamentablemente todavía la mayoría de trabajadores del mundo no hemos aprendido que nuestra única patria posible es la unión de todas las hormigas de los hormigueros vilipendiados en lucha legítima por un hormiguero mundial, digno y en paz. No esperemos ingenuamente que los mismos gigantes que nos aplastan se apiaden de nuestra suerte y nos pongan caritativamente a salvo. O ellos o nosotros.


Mientras tanto reina la desidia, la inmundicia y el crimen en este Reino de Bananas llamado España. Los criminales andan sueltos entre tanto hijo de la gran puta. Hijos de puta que están destrozando las vidas del pueblo y que me perdonen todas las asalariadas del sexo que son mil veces más dignas que todos aquellos que insultan las maternidades honradas del mundo. Cada jornada que pasa, cada cual más dura, tediosa y pesada, nos exigen más y más sacrificio. Y lo hacen sin que se les caiga la cara de vergüenza. Al pueblo tranquilo, que gusta de la paz y los momentos buenos de la vida, se le pide a base de golpes lo que nadie en su sano juicio desea: hacer una revolución. Eso que nadie busca a menos que no vea otra salida. Nos lo exigen a base de machacarnos las vidas, de apagar todo futuro, de pisarnos los títulos que tanto esfuerzo y estudio nos costaron, de echarnos de las empresas que ayudamos a construir, de derruir nuestros hospitales y las escuelas de nuestros hijos, de cagarse en su futuro pisoteando su dignidad desde la fragilidad de las aulas... Nos están pidiendo una revolución, nos la están pidiendo para tener la excusa con la cual hacer una guerra y matarnos a todos los unos contra los otros: las hormigas españolas contra las de más allá y las de más allá contra las de más acá. Nos están pidiendo revueltas, desean alborotos, meter a los tres o cuatro gatos “revolucionados” de siempre entre rejas. Pero esta vez vamos a ser más listos que ellos y la revolución la vamos a hacer mundial. Debemos acumular fuerzas y hacer bullir el agua cuando no lo esperen, pero en lugar de aguas nacionales serán océanos internacionales. Cuanto más seamos menos serán las bajas, más pacífica la revolución mundial necesaria. Es nuestra única oportunidad. Vamos a trabajar a cada segundo por esa causa, con la fuerza de las palabras ahora que podemos todavía emplearlas, amando a los pueblos y no dejando que esos malditos magnates de la burguesía nos enfrenten los unos con los otros por sus pérfidos intereses de clase.


Nuestros intereses, en cambio, coinciden con el futuro del género humano; los suyos: con el fin de la especie. Los nuestros encajan con la necesidad de conseguir la verdadera democracia y un mundo donde la libertad y la justicia dejen de ser falsas promesas o dolorosas mentiras, para transformarse por fin en principio de realidades. De presente, en presente, nos presentamos para conquistar nuestro futuro. Aquí los que creemos en la raza humana.


No faltemos a nuestra cita histórica.



* Jon Juanma es el seudónimo artístico de Jon E. Illescas Martínez, licenciado en Bellas Artes e investigador de la FCM de Sociología y Comunicación en la Universidad de Alicante y la Universidad Complutense de Madrid.


Artículo finalizado el 17 de abril de 2012. El presente artículo tiene derechos Creative Commons, es publicable y reproducible siempre que se cite la autoría, se conserve su contenido y formato en su integridad a la par que no exista ánimo de lucro.



Correo: jonjuanma@gmail.com
Blog: http://jonjuanma.blogspot.com.es/



Notas:



1. Me refiero a las revoluciones que acabaron pariendo nuevas explotaciones, y de las que tenemos que aprender mucho y evitar bastante.


2. En el siglo XX y en la teoría política nacionalizar no significa que el Estado tenga la mayoría más uno del accionariado, sino el 100%. Son cosas de los tiempos de hegemonía neoliberal, que hace que los pastores alemanes reformistas y amaestrados parezcan lobos feroces bolcheviques.





miércoles, 28 de marzo de 2012

¡Todxs a la Huelga General!



Mañana, día 29 de marzo, tenemos la Huelga General en contra de la Reforma Laboral de extrema derecha ejecutada por el PP al servicio de la élite capitalista occidental. La intención que buscan no es ni mucho menos generar empleo, al contrario: persiguen abaratar la fuerza de trabajo y eso significa hundirla. Para que los trabajadores "pidan" menos por sus salarios hay que dejarlos sin nada, y entonces la extorsión patronal dará sus frutos. Cuando tengan que pagar por todo porque los servicios públicos sean una basura, cuando la legislación laboral casi no exista (como con la RL de ahora) o cuando los derechos democráticos se vayan cercenando, entonces la gran mayoría estará en disposición de trabajar por el salario de mierda que nos ofrezcan. De este modo, el gasto de los capitalistas por capital variable (fuerza de trabajo) descenderá y la super explotación les hará acumular plusvalía vendiendo las mercancías al extranjero. El mercado interno desaparecerá en gran parte y con ella multitud de pequeños y medianos empresarios a la par que (evidentemente) muchos más trabajadorxs.

La élite capitalista que controla el bloque dominante en el Estado español ha decidido que España descienda en la jerarquía capitalista internacional, como ya dije en un artículo a finales del pasado año. Es necesario que nos movilicemos y que mañana haya una verdadera demostración de fuerza que comience la acumulación de onda media que necesitaremos para detener los ataques capitalistas que sin duda se sucederan en los próximos meses y años (suponiendo que antes no comience la III Guerra Mundial). De lo contrario los ataques seguirán recrudeciéndose. Aquí os pongo un enlace de CCOO donde se explica todas las modificaciones y las barbaridades que se materializan judicialmente con esta reforma fascista de las relaciones laborales (despido libre el primer año para empresas con menos de 50 trabajadores -más del 99% del total en España-, reglamentación de ausencias justificadas ultraestricta que impedira de facto enfermar, incremento de ayudas estatales a los empresarios en detrimento de la clase trabajadora, etc).

En definitiva, nos jugamos nuestro presente y nuestro futuro. La lucha de clases cada vez más se torna guerra de clases y esto no ocurrirá porque nos guste la guerra. Al contrario, nosotrxs somos hombres y mujeres de paz, pero la vuelta a un ciclo expansivo de capital requiere un sacrificio de trabajadores nunca visto en ninguna de las crisis capitalistas precedentes. Es una lucha a muerte entre el Capital y nosotrxs. El Capital, para seguir viviendo, tiene un problema llamado ser humano, algunos millones le estorbamos para continuar reproduciéndose. Y algunos millones tenemos un problema llamado Capitalismo. ¿De qué parte de la trinchera nos vamos a colocar?

O Socialismo o la barbarie que tenemos, y peor todavía la que (nos) puede venir (encima).

Solidaridad compañerxs, conquistemos ese futuro de esperanza, insuflándo a nuestro presente amor y valentía en esta lucha compartida. Cada día será más como decía La Internacional, una cuestión del género humano. De seguir existiendo como especie, de alcanzar la tan atrasada dignidad.

Nosotrxs somos su última esperanza.

martes, 15 de noviembre de 2011

Mensaje personal ante las elecciones del 20N en España

Amigxs con derecho a voto en España este 20N: no sé si todavía hay alguien de lxs compañerxs lectores de este Blog que esté valorando entre votar el domingo a un partido de derecha (PP, PSOE, UPD, CIU, PNV, etc) o no votar. Éste es un mensaje para ellxs y en general también para los que ya tengáis decidido optar por las opciones de izquierda: 
Personalmente votaré a Izquierda Unida, al candidato a la presidencia de esta coalición política: Cayo Lara. Muchxs sabréis de mi militancia en esta organización y si así es, supongo que también conoceréis de mis críticas públicas y privadas hacia la misma. Eso no quita para que personalmente, y respetando todas las restantes opciones de izquierda, considere que actualmente IU es la mejor opción por tener el mayor número de simpatizantes y activistas de izquierda de todo el Estado. Además de por ser la que presenta un programa que conjuga la posibilidad de abrir un escenario revolucionario (por las reformas socialdemócratas de izquierda que abandera y el Capitalismo internacional no podría asumir desembocando en luchas y demandas de mayor calado) a la par que  por tener la posibilidad de aunar un mayor número de voluntades de izquierda real en todo el Estado sin asustarlos ante un léxico revolucionario fuera del entendimiento (y por ende del apoyo) de la mayoría de la ciudadanía progresiva (que no "progre") de este "país". Izquierda Unida, pese a sus carencias, cumple unos requisitos mínimos como declararse partidaria de establecer el Socialismo ("del Siglo XXI"), considerarse anticapitalista y tener toda una batería de propuestas que empoderarían a la clase trabajadora frente al gran capital industrial y financiero.
En todo caso, sin lugar a dudas, IU no ganará las elecciones. Pero en caso de obtener un buen resultado podría desde el Congreso de los Diputados bloquear diversas iniciativas capitalistas en colaboración con otras izquierdas como la abertzale Amaiur. Y desde luego, podría abrir un poderoso vaso comunicante entre el Parlamento (necesario) y la calle (necesaria). Comunicación que sería de gran ayuda en el escenario poselectoral ante las luchas que se avecinan. El objetivo fuera de todo electoralismo es simplemente dotarnos de una herramienta, de un trozo de trinchera desde el que defendernos y poder tomar posterior impulso para la lucha social que se nos viene encima.
Pero al margen de la decisión (y la declaración) personal de votar a unas determinadas siglas políticas en un determinado momento histórico, lo que quiero transmitiros es que nos vienen tiempos terribles sobre Europa y también sobre gran parte del Mundo. En terreno europeo de nuevo se ciernen las nubes del totalitarismo como pasó en los años veinte/treinta del pasado siglo con personajes como Mussolini o Hitler. Lo que considero nos debe quedar meridianamente claro a todxs es el hecho de que EL CAPITALISMO CADA DÍA SE TORNA MÁS INCOMPATIBLE CON LA DEMOCRACIA Y LOS DERECHOS HUMANOS. La lucha no acabará en el 20N sino que continuará con renovada crudeza por el aumento de sufrimiento humano que se producirá con total seguridad a corto-medio plazo.
Debemos recobrar nuestra capacidad de crear, amar y SEMBRAR una cultura contrahegemónica a la cultura capitalista actual o de lo contrario pereceremos. Debemos contagiar la cultura del amor, la solidaridad y el SOCIALISMO en cada una de nuestras acciones libres de nuestras vidas, de nuestro día a día. Organizarnos, o lo que es lo mismo: unirnos, para ser menos débiles y un poquito más fuertes. Vienen años muy duros, y si estas líneas sirven de algo, espero que lo sean para haceos reflexionar aunque sea unos minutos sobre nuestro devenir histórico. Es necesario que podamos alejarnos del frenético día a día que nos impone la lógica del Capital, en un presente eterno e imperialista que nos impide si quiera encontrar un sentido a la vida. 
El capitalismo está en una fase que podría ser terminal, pero debido a la presente carencia de un agente histórico con fuerza para derribarlo (la clase obrera internacional consciente en cantidades mayores a la alienada activa) tenemos que prepararnos para escenarios menos gratos que la instauración de la DEMOCRACIA, la PAZ y el SOCIALISMO INTERNACIONAL. Eso no significa olvidarnos de nuestros objetivos finales sino de entender cuál es el terreno donde nos movemos hoy día. Y a grandes rasgos es el siguiente: se está produciendo un reordenamiento del sistema-mundo capitalista en donde nuevas potencias pugnan por escalar en la jerarquía mundial (en especial asiáticas) lo que implica que otras han de caer los mismos peldaños (o más) que las primeras asciendan. El plusvalor mundial fruto del robo que sufre la clase trabajadora de todos los países combinados por la clase capitalista global se distribuye por regiones diferentes a las de hasta ahora y las migajas de los países centrales dejarán de tener los clásicos receptores en los trabajadores de los países dominados por eurodescendientes. En este escenario, como ya estamos viendo,  las potencias que temen perder la hegemonía global a la que estaban acostumbradas provocan guerras que se tornan más comunes y la paz que traen las matanzas presentes y venideras tenemos la certeza de que no aportarán una paz que merezca la pena ser vivida, ni respetada. Sobre todo viendo que serán de nuevo, gracias a la ideología dominante (la nacionalista de cada Estado), guerras entre esclavos asalariados bajo las diferentes banderas de sus amos capitalistas.

Por favor, lo que quiero transmitiros es simplemente que si queremos ver un futuro digno de ser vivido, no sólo por nosotrxs sino por nuestros descendientes, es momento de ser valientes y dar lo mejor de nosotrxs mismxs. Hay que tener altura de miras, ser conscientes del momento histórico que nos ha tocado vivir y dejar de ser niñxs-ciudadanxs del mundo capitalista para pasar a convertirnos en hombres y mujeres de un mundo de esperanza todavía por construir, que nos reclama ser construido. 
No habrá paz mientras el nacionalismo sea la ideología dominante, no habrá socialismo hasta que las izquierdas no sean auténticamente internacionalistas. Nos queda pues, un gran camino por recorrer.
Un abrazo muy grande para todxs, junto a mis mejores deseos.

miércoles, 19 de octubre de 2011

SPAGNA, UNA NUOVA COLONIA IN UN MONDO IN FALLIMENTO

 
Autor: Jon Juanma
Traduzione a cura di: Jean Santana
Fonte: http://www.comedonchisciotte.net/
Original:  "España, una nueva colonia en un mundo en quiebra"

Dall’inizio dell’età moderna e del capitalismo mercantile, la Spagna o lo stato spagnolo (1) si sono caratterizzati per avere una doppia funzione nel sistema mondiale, quella di agente colonizzatore e di colonizzato (2).

Ad esempio, ai tempi della colonizzazione brutale dei popoli dell’America Latina, mentre i mercenari, i fuorilegge, i funzionari della chiesa cattolica e gli avventurieri assetati di ricchezze collaboravano principalmente per lo sfruttamento di quei popoli portando enormi quantità di argento alla Monarchia e sottomettendo la popolazione indigena, il popolo spagnolo peninsulare pativa la fame e per la gran parte viveva la più profonda delle miserie (3).

Inoltre, il 90% dei metalli preziosi sottratti ai popoli indigeni americani passavano dai porti spagnoli, ma andavano direttamente nella mani dei banchieri tedeschi (la sapete la storia?), inglesi o italiani, amici intimi di “rispettati” sovrani come Carlo I di Spagna (e V del Sacro Romano Impero Germanico) (4). Il fatto è che, nell’attualità, nei tempi del “capital-imperialismo” (Fontes) o del capitalismo di “accumulazione flessibile” (Harvey), quella doppia natura di colonizzatore e colonizzato del Regno Spagnolo sta pendendo con decisione verso la seconda. E così la Spagna scende nella gerarchia del sistema mondiale capitalista. Nel presente articolo cercherò di spiegare il perché, il significato di questo sprofondamento a corto-medio termine e le possibilità che hanno le persone comuni in questo paese per decidere il futuro in libertà.
Ai giorni nostri il sistema economico mondiale, che punta decisamente verso il precipizio (così come molti di noi), sta avendo notevoli aggiustamenti dei (dis)equilibri internazionali del sistema politico. Ad esempio, nazioni potenti come Stati Uniti o Germania stanno perdendo importanti quote di gestione della plusvalenza mondiale, mentre paesi sovrappopolati come India o Cina si stanno riappropriando di quella parte di ricchezza sociale che gli era stata sottratta, accentuando ancor più la loro attività e la velocità di riconversione del capitale (Denaro-Merce-Denaro). Questo capitale è frutto dello sfruttamento dei lavoratori di tutto il mondo, specialmente di quelli che si trovano sotto il salario minimo mondiale. Questa situazione fa sì che i paesi periferici all’antico centro di accumulazione, come la Spagna, Grecia e Irlanda, o anche del proprio centro del sistema come Regno Unito, Italia e Francia debbano distruggere in modo costante i diritti dei “loro” lavoratori (“vendita sottocosto della forza lavoro”, nei termini marxisti), dato che il bottino imperialista rimasto da spartire per la “loro” manodopera che proviene dal furto internazional-capitalista ai danni dei lavoratori più sfortunati, si è ridotto notevolmente. Nel frattempo i governi fantoccio dei banchieri statunitensi e tedeschi (Obama e Merkel) criticano l’indebitamento ed esigono sacrifici agli stati più deboli in nome dei “mercati” (gli stessi capitalisti che dettan loro le politiche “nazionali” e controllano le agenzie di rating), mentre mantengono i debiti pubblici più alti di tutti i giganti della OCSE (ad eccezione del Giappone) e di gran parte dell’Eurozona (5).
Per conto proprio, le classi dirigenti dalla carta di identità spagnola (6), sussidiarie del settore imperialista mondiale, auspicano che la borghesia straniera più importante conceda loro una percentuale della ripartizione del bottino mondiale dalle zone legate storicamente e culturalmente al Regno, come nel caso della già citata America Latina. Tutto ciò in cambio dell’abbattimento dei costi della manodopera che vive in Spagna (“lascia che io possa vendere e ti sistemo i miei per permettere alla Vostra signoria di sfruttarli meglio”) (7). Così facendo, la riduzione del mercato interno spagnolo (più tagli salariali, meno consumi e posti di lavoro) verrà compensata per questi grandi banchieri-imprenditori “spagnoli” col rafforzamento nei mercati stranieri. Come lo stesso Cristóbal Montoro, coordinatore Economico del Partito Popolare ed ex Ministro delle Finanze (2000/2004), ha affermato di recente in un’intervista (8), anche se con un’accezione radicalmente diversa dalla mia: “Nel 1996 solo il 6% degli investimenti aziendali spagnoli non erano diretti al mercato interno, mentre oggi la percentuale investita all’estero è cresciuta fino a quasi il 47%.” Morale: i grandi banchieri e imprenditori, il governo centrale e il resto dell’élite spagnola che veramente conta, ossia questo l’insieme dei viceré di Stati Uniti e Germania (9) della Penisola (leggasi la maggioranza dell’élite del PP-PSOE e dei suoi accoliti, insieme a una lunga serie di incarichi chiave dello Stato), si trovano tutti d’accordo nel voler distruggere la gran parte della classe lavoratrice spagnola, pur essendo ancora consumatrice. Non importa in questo caso che si tratti di legali o illegali, “nazionali” o residenti. Questi salariati, dapprima componente potenziale del mercato, verranno trasformati in manodopera economica per un commercio destinato sempre più all’esportazione. Vendita esterna a prezzi competitivi che si dirigerà verso altri paesi con maggiori segmenti (quantitativi) di abitanti con potere d’acquisto (Germania, Cina, India, Brasile ecc.). Per raggiungere ciò, i politicastri del sistema approfondiranno il cammino che viene realizzato dal governo di polarizzazione sociale: distruzione delle garanzie per il lavoro, affossamento definitivo dei sindacati riformisti dell’era keynesiana-fordista (UGT e CCOO, 1945/1973 rispettivamente), diminuzione delle imposte sui redditi da capitale, privatizzazione di tutte le istituzioni pubbliche che possano servire a ridistribuire la ricchezza o a garantire diritti civili, eccetera. Questa attività di rapida esecuzione viene ora esercitata dal PSOE, ma tra breve verrà proseguita dal PP, entrambi poli diversamente colorati dello stesso rullo capitalista.
Sebbene, nella partita internazionale della ripartizione del mondo, a gran parte del popolo spagnolo siano toccate carte davvero cattive, i popolo dei paesi “emergenti” come Brasile, Cina o India, non ne hanno proprio e neppure ne avrebbero anche se si riunissero. Non si potrà semplicemente rigirare la frittata e far sì che il malfamato “Sud” passi ad essere il “Nord”. Sarà molto di più e ancora peggio. Secondo l’analista Minchi Li (10), il decollo di Cina e India per giungere al ruolo di potenze primarie potrebbe portare contraddizioni irrisolvibili al sistema nel suo insieme, e ciò influirebbe sulle classi popolari di questi paesi in ascesa. Con i loro smisurati abitanti (quasi il 40% del totale mondiale), seguendo un modello capitalista di consumo, questi giganti asiatici produrranno un cambio nel predominio capitalista che potrebbe significare l’accentuazione fino all’asfissia delle contraddizioni inerenti il sistema, quelle che Marx/Engels già pronosticarono come insuperabili a lungo termine (per noi spagnoli, corto-medio termine). Perché? Perché i limiti ecologici-materiali della Terra, la produzione capitalista e i numeri in calo per la ripartizione della tassa di plusvalore mondiale non sono più sufficienti. Serva da esempio avvertire che, se la maggioranza della popolazione di Cina e India dovesse raggiungere un consumo simile a quello degli Stati Uniti o qualunque altra zona “ricca” europea o asiatica, gran parte del resto del mondo rimarrebbe direttamente al buio, senza acqua e con una carenza strutturale di cibo (11). E questo è solo un punto dei vari limiti dell’economia reale e del mondo tangibile, dove il capitalismo di finzione si sviluppa a costo di distruggere il suolo sul quale cammina (credendo di levitare). Questo scenario di incubo, ovviamente, lo abbiamo pronosticato in base alle regole della produzione e della distribuzione capitalista. Qualcun altro potrebbe dire di poter rimpiazzare il sistema con uno davvero democratico dove la ricchezza sia posseduta e gestita collettivamente (socialismo democratico).
È talmente sfacciato tutto questo scenario dantesco che il senso comune di molta gente, che fino a ieri si considerava “apolitica”, si trasforma nel “buon senso” gramsciano, riuscendo così a capire quali siano i principali nemici delle masse (le banche, il capitale finanziario, i politici piegati ai loro dettami, ecc.). E sebbene rimanga ancora una lunga strada da percorrere affinché la maggioranza dei lavoratori comprenda le connessioni economico-politico-culturali essenziali della totalità sistemica (Lukacs) e che riesca a proporre alternative con probabilità storiche di successo, la conoscenza nelle strade, nei luoghi di lavoro e di studio converge e si vede un’accelerazione.
La soluzione a tutto questo pastrocchio, a questo scenario di disperazione brutale (12), è in un certo modo semplice, dal punto di vista teorico; e da un altro drammatica, dal quello pratico. La soluzione è rapida da formulare: la rivoluzione mondiale combinata della maggioranza delle classi popolari in tutto il sistema internazionale. Una rivoluzione che installi un sistema realmente democratico di gestione collettiva delle risorse che permetta sviluppare un mondo in pace, rispetto e libertà. Quanto più internazionale e sincronica sarà questa rivoluzione, quanti più popoli del mondo l’asseconderanno allo stesso tempo, tante più probabilità di successo avrà per distruggere il capitalismo e sostituirlo con un sistema politico-economico basato nella giustizia e la solidarietà, che collochi all’essere umano come perno della sua organizzazione, produzione e mantenimento. Il dramma della pratica giungerà dai grandi sacrifici che saranno imposti a non pochi individui delle classi popolari per poter conseguire questo fine, dato che l’oligarchia capitalista internazionale non rimarrà con le mani in mano vedendo arrivare quelli che vogliono “toglierle” quello che considera “suo” (“l’espropriazione degli espropriatori”). Purtroppo, come il passato e il presente dimostrano, è certo che questa casta dirigente fetida, prima di sparire dalla Storia, lascerà morti, feriti e carestie diffuse in tutto il mondo. Allora… qualche altra possibilità? Qualcosa di meno utopico? Di più semplice? Si, senz’altro, molto più semplice: rimanere con le braccia incrociate aspettando che un bel giorno vengano a tagliarci la testa. Ma sempre con le buone maniere e appellandosi ai sacrifici da fare per lo “spirito nazionale”. Aspettando, con pazienza e rassegnazione, che continuino a falciare il futuro del nostro domani e dei nostri figli, sacrificando tutti i nostri diritti in nome dei loro privati benefici nella corsa impossibile contro i ritorni decrescenti nei profitti (13). Sperando che la tormenta non sia così cattiva, in attesa che “QUESTO VENGA SISTEMATO” (Da chi? Dallo spirito santo o dagli stessi che ci hanno gettato nel fosso?) Aspettando, in definitiva, che torni un passato che mai potrà arrivare per impossibilità materiale. Però, è chiaro, e sarebbe ipocrita non ammetterlo, che non esiste soluzione più facile: quella di scappare. Emigrare come uscita d’emergenza. Ma chi emigra per fuga e non per amore (per gli altri, per il suo lavoro o per le altre terre) si ritroverà con un destino fatale, dove tornerà a incontrarsi con un’Idra dalle mille teste. Come si può scappare da qualcosa che è onnipresente come il capitalismo? Naturalmente, si possono trovare zone di minore insicurezza personale transitoria, ma alla fine scontrarsi con questo sistema dalle molteplici forme, in questo momento storico, ci sembra praticamente inevitabile.
Conclusione: è suonata la sveglia della Storia. È finita l’ora dell’attesa, è tempo di agire. E il 15 di ottobre (14) è una buona data per dar forza alla nostra lotta mondiale e per sviluppare la nostra rivoluzione basata sul pacifismo e il calore dei popoli che formano l’umanità. Fatevi forza, animo, coraggio e molta solidarietà. La storia spira a nostro favore e gli uccelli della vita e della morte, con il loro asimmetrico canto mattutino, stanno già svegliando gli addormentati.
Ci vediamo nelle strade.
* Jon Juanma è lo pseudonimo artistico/attivista di Jon E. Illescas Martinez.
Note:
1. Così come non c’è un paese riconosciuto a livello internazionale dalla maggioranza degli altri paesi che non sia uno Stato, allo stesso modo che non c’è un capitalista senza capitale, né un imprenditore senza un’azienda. Le “nazioni” esistenti sono entità criticabili da un punto di vista ideologico-culturale o per il futuro politico (prossimo o lontano), ma non nel momento presente. Eppure, anche se questo non è il luogo adatto per riparlarne, mi vedo obbligato a chiarire che scrivere “Spagna” o “Stato spagnolo” è la stessa cosa, sempre che il primo non si confonda con il concetto di nazione, che ritengo sia soprattutto un’entità “antropologica”, sociologica ed economica in rapida via di sparizione, oggi più che mai, data la mondializzazione degli scambi generati dall’uomo (culturali, economici, genetici, eccetera). Questo concetto di nazione ha una connotazione metafisica inammissibile per le scienze sociali e per una comprensione materialistica e storica del mondo, sia dei nazionalismi egemoni che di quelli periferici. Un lavoratore spagnolo ha una cultura e un livello di vita molto più simile a quella di un lavoratore brasiliano o polacco che a quella di un magnate spagnolo. Questa è una delle parti “buone” del capitalismo: che libera gli individui delle classi popolari dal rincretinimento delle comunità/sette autarchiche, con le sue regole mistiche e i suoi vassallaggi ereditari, mentre con la figura del salariato universale rafforza l’agente che lo distruggerà e potrà costruire l’unione armonica dell’umanità in una società che provocherà la liberazione di tutta la sua creatività e della ricchezza storica accumulata verso le manifestazioni più preziose.
2. Basandoci nella quarta accezione dell’Accademia Reale Spagnola, “4. f. “Territorio dominato e amministrato da una potenza straniera”.
3. Frank, André Gunder (1985): L’accumulazione mondiale (1492-1789), Siglo XXI: Madrid (1979). Testimonianze di questa povertà si possono rintracciare facilmente nella letteratura del “Secolo d’Oro” spagnolo nelle opere che ritraggono questa situazione, come “La vida del Buscón” (1626) di Francisco de Quevedo o “Guzmán de Alfarache” di Mateo Alemán (1599).
4. Si può consultare nel citato libro di Frank.
5. Debito pubblico in relazione al PIL di: Giappone (233%), Stati Uniti (98-100%), Germania (83,2%), Spagna (65%) e Romania (40%). Dati, rispettivamente da: EU y Japón, de los más endeudados (26.09.2011), A los pobres les gusta gravar a los ricos menos de lo que se cree (12.09.2011), Deuda pública de Alemania bate récord en 2010 (13.04.2011), La deuda pública de España alcanza el 65% del PIB, 20 puntos menos que la media europea (17.09.2011) e Rumanía: Red de Oficinas Económicas y Comerciales de España en el Exterior.
6. DNI (Documento Nazionale di Identità, l’identificazione nel Regno di Spagna).
7. Questo, inutile dirlo, esclude quello che rimane della borghesia spagnola dalle posizioni di guida nel futuro, a causa dell’indebolimento della base produttiva e per tanto del suo potere. Anche se nel periodo capitalista attuale le borghesie più importanti hanno sempre meno sentimenti “nazionali”, sono comunque gerarchiche (del tipo “i miei schiavi”) nei propri paesi. Questo é dovuto alla mescolanza del capitale per l’organizzazione e quello che è invece determinante. La sinergia capitalista supera il potere dirigente della propria borghesia e Frankenstein (il Capitale) minaccia di ribaltare il tavolo di gioco. Naturalmente, non rimarranno quieti e preferiranno la fine capitalismo a quella delle classi sociali.
8. Intervista pubblicata in ABC il giorno 19 di settembre dell’anno in corso.
9. Senza interrompere la rappresentanza parziale di altri paesi e/o flussi di capitali d’influenza politica più moderata come Cina o certe dittature di paesi arabi petroliferi. 10. Li, Minqi (2008): The Rise of China and the Demise of the Capitalist Worl Economy. Monthly Review Press: New York.
11. A questo proposito, oltre al citare i dati di consumo energetico evidenziati nell’opera anteriore di Minqi Li, vale la pena ripetere che, secondo il Global Footprint Network, avremo bisogno di cinque pianeti se tutti i paesi continuassero il ritmo di consumo degli USA (Cina e India ne formano quasi la metà, quindi avremmo bisogno di più di due). I dati sono stati estratti dall’articolo di Carlos Fernandez Liria “¿Quién cabe en el mundo?pubblicato nella versione web di Publico il 22 gennaio 2008.
12. In Romania, uno dei paesi meno indebitati dell’Eurozona, il governo di destra ha ridotto il salario dei funzionari del 25%, ha tagliato la spesa pubblica destinata alle malattie croniche e un’altra serie di tagli per le classi popolari ha provocato un aumento allarmante di suicidi, alcuni con un messaggio politico manifesto.
13. Marx, Karl (2007): Il capitale, Akal: Madrid [1867]. (Tomo III, Capitolo XXIII, punto 2 (p. 80) e Tomo III, Capitolo XXIV, punto 7 (p.255). Si puó vedere una rapida introduzione nella rubrica di Nodo 50.orgEl capital y la plusvalía”.
14. Il 15 ottobre avrà luogo la mobilitazione mondiale degli “indignados” di tutto il mondo per un cambio globale contro l’alleanza tra l’élite finanziaria e politica contro i popoli e la perdita di diritti sociali. Vedi: http://www.democraciarealya.es/15o/ (2011/09/30) o in inglese in: http://15october.net/ (2011/09/30).
********************************************** Fonte: España, una nueva colonia en un mundo en quiebra
02.10.2011
Traduzione per www.comedonchisciotte.org a cura di JEAN SANTANA

sábado, 1 de octubre de 2011

España, una nueva colonia en un mundo en quiebra.





Jon Juanma

Desde comienzos de la Edad Moderna y el capitalismo mercantil, España o el Estado español1, se caracterizó por tener siempre una doble vertiente dentro del sistema mundial, en tanto agente colonizador y colonizado2. Por ejemplo, en los tiempos de la colonización salvaje de los pueblos de América Latina, mientras mercenarios, proscritos, funcionarios del la Iglesia católica y aventureros con sed de riquezas colaboraban mayoritariamente en la explotación de esos pueblos, trayendo enormes cantidades de plata para la Monarquía y sometiendo a la población indígena, el pueblo español peninsular pasaba hambre y la mayor parte del mismo estaba sumido en la más absoluta de las miserias3. Además, un 90% de los metales valiosos expoliados a los pueblos originarios americanos pasaban por los puertos españoles, pero iban directamente a las manos de los banqueros alemanes (¿les suena la historia?), ingleses o italianos, íntimos amigos de “insignes” monarcas como Carlos I de España ( y V del Sacro Imperio Romano Germánico)4. El caso es que, en la actualidad, en los tiempos del “capital-imperialismo” (Fontes) o el capitalismo de “acumulación flexible” (Harvey), esa doble naturaleza entre colonizador y colonizado del Reino español está inclinándose con mucha fuerza hacia la segunda. Y así España desciende en la jerarquía del sistema mundial capitalista. En el presente artículo trataré de explicar el porqué, el significado de este hundimiento a corto-medio plazo y las posibilidades que tienen las gentes normales de este país para decidir su futuro en libertad.

En nuestros días, el sistema económico mundial con rumbo decidido a su despeñadero (y el de muchos de nosotros), está produciendo notorios reordenamientos en los (des) equilibrios internacionales del sistema político interestatal. Por ejemplo, estados otrora poderosos como Estados Unidos o Alemania están perdiendo importantes cuotas de gestión de la plusvalía mundial, mientras que países con poblaciones ingentes como India o China están recogiendo esa parte de la riqueza social expropiada e incluso acentuando más su extracción y velocidad de reconversión en capital (Dinero-Mercancía-Dinero). Este capital es fruto de la explotación de los trabajadores de todo el mundo, especialmente la de aquellos que se encuentran por debajo del salario medio mundial. Esta situación produce que países de la periferia del antiguo centro de acumulación, como España, Grecia e Irlanda o incluso del propio centro del sistema como Reino Unido, Italia y Francia tengan que estar destruyendo a velocidad de crucero los derechos de “sus” trabajadores (“abaratamiento de la fuerza de trabajo” en términos marxistas), ya que el botín imperialista que queda para repartir en forma de migajas entre “su” mano de obra, proveniente del latrocinio internacional-capitalista de otros trabajadores más desafortunados, se ha reducido considerablemente. Mientras tanto, los gobiernos títeres de los banqueros de Estados Unidos y Alemania (Obama y Merkel) critican el endeudamiento y exigen sacrificios a los estados más débiles en nombre de los “mercados” (los mismos capitalistas que les dictan sus políticas “nacionales” y controlan las agencias de rating), mientras ellos mantienen los endeudamientos públicos más altos de todos los gigantes de la OCDE (a excepción de Japón) y de gran parte de la Eurozona respectivamente5.

Por su parte, las clases dirigentes con DNI español6, esencialmente subsidiarias del reparto imperialista del mundo, juegan a que sus “mayores” burgueses foráneos les dejen conservar un porcentaje del reparto del pastel mundial en zonas ligadas histórica y culturalmente al Reino, como es el caso de la ya citada Lationamérica. Todo ello a cambio del abaratamiento de la mano de obra residente en España (“déjame que les venda y te preparo a los míos para que su señoría les explote mejor”)7. De este modo, la reducción del mercado interno español (a más recortes de salario, menos consumo y puestos de trabajo), será compensada por estos grandes banqueros-empresarios “españoles” mediante su consolidación en los mercados extranjeros. Como el mismo Cristóbal Montoro. Coordinador Económico del Partido Popular y ex-Ministro de Hacienda (2000/2004), afirmaba recientemente en una entrevista8 (con una intención radicalmente diferente a la mía), en 1996 sólo un 6% de las inversiones empresariales españolas se producían fuera del mercado interno; mientras que en la actualidad, el porcentaje invertido en el extranjero ha crecido hasta casi el 47%. Moraleja: los grandes banqueros y empresarios, el gobierno central y el resto de élite española verdaderamente codirigente, esto es, el conjunto de los virreyes de Estados Unidos y Alemania9 en la Península (léase mayoría de la élite del PPSOE y acólitos junto a un largo etcétera de cargos claves del Estado), se encuentran todos ellos perfectamente dispuestos a destruir a la mayor parte de la clase trabajadora residente en España en tanto consumidora. No importa en este caso si son legales o ilegales, “nacionales” o residentes. A cambio, estos asalariados, antes parte potencial del mercado, serán transformados en mano de obra barata para un comercio destinado paulatinamente a la exportación. Venta exterior, a precios competitivos, que se dirigirá a otros países con mayores segmentos (cuantitativos) de población con poder adquisitivo (Alemania, China, India, Brasil, etc). Para conseguir esto, los politicastros del sistema profundizarán el camino que ya viene implementando el gobierno de polarización social: destrucción de las garantías laborales, enterramiento definitivo de los sindicatos reformistas de la era keneysiana-fordista (UGT y CCOO, 1945/1973 respectivamente), bajadas de impuestos a las rentas del capital, privatización de todas las instituciones públicas que sirvan para redistribuir la riqueza o garantizar ciertos derechos ciudadanos, etc. Ese papel de presto ejecutor está siendo interpretado por el PSOE, pero en breve continuará por el PP, ambos extremos diferentemente coloreados del mismo rodillo capitalista.

Si bien en la presente partida internacional por el reparto del mundo, a gran parte del pueblo español le ha tocado cartas marcadas realmente malas, otros pueblos de países “emergentes” como Brasil, China o India, no las tienen, ni mucho menos, todas consigo. No será simplemente darle la vuelta a la tortilla y que el mal llamado “Sur” pase a ser el “Norte”. Será mucho más y todavía peor. Según el analista Minqi Li (李民骐)10, el despegue de China e India hasta adquirir el papel de potencias dirigentes puede traer contradicciones irresolubles para el sistema en su conjunto que podrían afectar a las clases populares de estos países en ascenso. Con sus incomparables poblaciones, (casi el 40% del total mundial), bajo patrones capitalistas de consumo, estos gigantes asiáticos producirían un recambio en el predominio capitalista que podría significar la acentuación hasta la asfixia de las contradicciones inherentes al sistema, aquellas que Marx/Engels ya vaticinaron como insuperables a largo plazo (para nosotros, corto-medio). ¿Por qué? Porque los límites ecológico-materiales de la Tierra, la producción capitalista y la aritmética del reparto de la tasa de plusvalía mundial en declive no dan más de sí. Sirva de ejemplo el advertir que, si grandes mayorías de la población de China e India consiguen un consumo (de despilfarro) parecido al de Estados Unidos o cualquier otra zona “rica” de Europa o Asia, gran parte del resto del mundo permanecerá directamente a oscuras, sin agua y con carestía estructural de alimentos11. Y el citado es sólo un punto de los variados límites de la economía real y el mundo tangible donde el capitalismo de ficción se desarrolla a costa de destruir el suelo sobre el que pisa (y cree levitar). Todo este escenario de pesadilla, por supuesto, lo pronosticamos bajo reglas de producción y distribución capitalista. Otro gallo cantaría de conseguir reemplazar el sistema por uno verdaderamente democrático donde la riqueza fuera poseída y gestionada colectivamente (socialismo democrático).

Tan descarado es todo este escenario dantesco, que el sentido común de mucha gente, hasta ayer mismo autoconsiderada “apolítica”, se transforma en el “buen sentido” gramsciano, entendiendo, al menos, dónde están los enemigos principales de las mayorías (los bancos, el capital financiero, los políticos plegados a sus dictámenes, etc) Y si bien queda trecho por recorrer para que las mayorías trabajadoras comprendan las conexiones económico-politico-culturales esenciales de la totalidad sistémica (Lukács) y propongan alternativas con probabilidades históricas de éxito; el aprendizaje en la calle, en los centros de trabajo y estudio, converge y se vislumbra acelerado.

La solución a todo este tinglado, a este escenario de humana y descarnada desesperación12, es por una parte sencilla, desde el punto de vista teórico; y por otra, dramática, desde el punto de vista práctico. La solución es bien simple de formular: la revolución mundial combinada de la mayoría de clases populares de todo el sistema internacional. Una revolución que instale un sistema realmente democrático de gestión colectiva de los recursos que permita desarrollar un mundo en paz, respeto y libertad. Cuanto más internacional y sincrónica sea esta revolución, esto es, cuanto más pueblos del mundo la secunden al mismo tiempo, más posibilidades de éxito tendrá para destruir el capitalismo y substituirlo por un sistema político-económico basado en la justicia y la solidaridad que coloque al ser humano como eje de su organización, producción y decurso. El dramatismo de la práctica vendrá de la mano de los grandes sacrificios que no pocos individuos de las clases populares tendrán que hacer para conseguir este fin, debido a que la oligarquía capitalista internacional no se quedará de brazos cruzados viéndolas venir, esperando que le “quiten” lo que considera “suyo” (esperando “la expropiación de los expropiadores”). Lamentablemente, como el pasado (y el presente) demuestran, es seguro que esta mayoritariamente podrida casta dirigente, antes de desaparecer estructuralmente de la Historia, dejará numerosos muertos, heridos y carestía regados por las sendas del mundo. Entonces...¿alguna otra opción?, ¿algo menos “utópico”?, ¿más sencillo? Sí, por supuesto, mucho más: quedarnos de brazos cruzados esperando en casa a que un buen día vengan a cortarnos la cabeza. Eso sí, con los mejores modales y apelando a los sacrificios en pro del inédito “espíritu nacional”. Esperando, paciente y resignadamente, que sigan segando de futuros nuestros mañanas y el de nuestros hijos, sacrificando todos nuestros derechos en nombre de sus privados beneficios en la imposible carrera que libran contra la tendencia decreciente de la tasa de ganancia13. Esperando a que la tormenta no sea tan mala, aguardando a que “ESTO SE/LO arregle(n)” (¿quién?, ¿el Espíritu Santo?, ¿o los mismos que nos metieron en el agujero?). Esperando, en definitiva, a que vuelva un pasado que jamás podrá tornar por imposibilidad material. Pero está claro, y sería hipócrita no admitirlo, que hay otra solución más fácil: huir. Emigrar como salida de emergencia. Pero quien emigre por huida y no por amor (a los demás, a su trabajo o a otras tierras) se encontrará con un final aciago donde volverá a toparse con la hidra de las mil cabezas. Porque, ¿cómo huir de algo que es omnipresente como el capitalismo? Por supuesto, se pueden encontrar zonas de menor inseguridad personal transitoria, pero al final, el enfrentamiento con el sistema en su multiplicidad de formas, en este momento histórico, se nos antoja prácticamente inevitable.

Conclusión: sonó el despertador de la Historia. Se acabo la hora de esperar, es tiempo de actuar. Y el 15 de octubre14 es una buena fecha para fortalecer nuestra lucha mundial y desarrollar nuestra revolución basada en el pacifismo y el calor de los pueblos llamados humanidad. Coged fuerzas, ánimo, buena suerte y mucha solidaridad. La historia sopla a nuestro favor y los pájaros de la vida y de la muerte, con su asimétrico canto matutino, ya vienen despertando a los adormecidos.

Nos vemos en las calles.

* Jon Juanma es el seudónimo artístico/activista de Jon E. Illescas Martínez.

Este artículo fue finalizado el 1 de octubre de 2011. Está registrado bajo licencia Creative Commons y es gratuita y libremente reproducible en cualquier medio siempre que se cite la autoría, se respete la integridad y el formato del mismo, a la par que no se persigan fines con ánimo de lucro.


Notas:

1. No hay país reconocible internacionalmente por la mayoría del resto de países, que no sea Estado, del mismo modo que no hay capitalista sin capital, ni empresario sin empresa. Las “naciones” realmente existentes son una entidad debatible desde un punto de vista ideológico-cultural o de futuribles políticos (próximos o lejanos), pero nunca de presentes. Y sin embargo, aunque no es lugar para establecer el citado y necesario (re) debate, me veo en la obligación de esta aclaración para decir que da igual escribir “España” que “Estado español”, siempre que el primero no se confunda con el concepto de nación, que particularmente creo es una entidad “antropológica”, “sociológica” y “económica” en franca desaparición acelerada, hoy más que nunca, dada la mundialización de los intercambios de toda naturaleza establecidos por el ser humano (cultura, economía, genética, etc). Este concepto de “nación” tiene una connotación metafísica inadmisible para las ciencias sociales y el entendimiento materialista, e histórico, del mundo, tanto desde los nacionalismos hegemónicos como los periféricos. Un trabajador de España tiene una cultura y una forma de vida mucho más semejante con un trabajador de Brasil o de Polonia que con una magnate español. Esa es una de las partes “buenas” del capitalismo: que libera a los individuos de las clases populares del cretinismo de las comunidades/sectas autárquicas, con sus reglas místicas y sus vasallajes hereditarios, mientras que con la figura del asalariado universal fortalece al agente que lo destruirá y podrá construir la unión armónica de la humanidad en una sociedad que provocará la liberación de toda su creatividad y variada riqueza histórica acumulada, en sus manifestaciones más valiosas.

2. Basándonos en la cuarta acepción de la Rae: “4. f. “Territorio dominado y administrado por una potencia extranjera.”: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=colonia (2011/09/30).

3. Frank, André Gunder (1985): La acumulación mundial (1492-1789). Siglo XXI: Madrid [1979]. Prueba de esta pobreza también se puede rastrear fácilmente en la literatura del “Siglo de Oro” español, con obras que retrataban esta situación como “La vida del Buscón” (1626) de Francisco de Quevedo o “Guzmán de Alfarache” de Mateo Alemán (1599).

4. Se puede consultar en el citado libro de Frank.

5. Deuda pública en relación al PIB de: Japón (233%), Estados Unidos (98-100%), Alemania (83,2%), España (65%) y Rumanía (40%). Datos, respectivamente de: http://eleconomista.com.mx/economia-global/2011/09/26/eu-japon-mas-endeudados (2011/09/30), http://www.elpais.com.uy/suplemento/economiaymercado/a-los-pobres-les-gusta-gravar-a-los-ricos-menos-de-lo-que-se-cree/ecoymer_592437_110912.html (2011-09-30), http://www.informador.com.mx/economia/2011/285012/6/deuda-publica-de-alemania-bate-record-en-2010.htm (2011-09-30), http://www.diarioprogresista.es/economia/4892-la-deuda-publica-de-espana-alcanza-el-65-del-pib-20-puntos-menos-que-la-media-europea.html (2011-09-30) y http://www.oficinascomerciales.es/icex/cda/controller/pageOfecomes/0,5310,5280449_5282957_5284971_4516367_RO,00.html (2011/09/30)

6. DNI (Documento Nacional de Identidad, número de identificación ciudadana en el Reino de España).

7. Esto, está de más decirlo, excluye a lo que queda de la burguesía española de ningún papel dirigente en el futuro al debilitar su base productiva y por ende su poder. Si bien en el período capitalista actual, las burguesías significantes cada vez menos tienen sentimientos “nacionales”, aunque sean jerárquicos (del tipo “mis esclavos”) respecto a sus países de origen. Esto es debido al propio mestizaje del capital organizador y significante. La sinergia capitalista sobrepasa el poder dirigente de la propia burguesía y Frankestein (el Capital) amenaza con destruirles el tablero de juego. Ellos, por supuesto, no permanecerán quietos y preferirán que se acabe el capitalismo a que se acabe el sistema de clases. Ojo con lo que deriva de esta proposición de comprobarse cierta.

8. Entrevista publicada en ABC el día 19 de septiembre del presente año: http://www.abc.es/20110919/economia/abci-entrevista-empresa-montoro-201109190901.html (2011/09/30).

9. Sin cerrar la representación parcial de otros países y/o flujos de capital de influencia política más moderada como China o ciertas dictaduras de países árabes petroleros, etc.

10. Li, Minqi (2008): The Rise of China and the Demise of the Capitalist Worl Economy. Monthly Review Press: Nueva York.

11. A este respecto además de citar los cuadros de consumo energético reproducidos en la obra anterior de Minqi Li cabe la pena resaltar que según el Global Footprint Network se necesitarían 5 mundos si todos los países siguieran el ritmo de consumo de los EUA (China e India suman casi medio mundo, así que necesitaríamos más de 2). Los datos fueron extraídos del artículo de Carlos Fernández Liria “¿Quién cabe en el mundo?” publicado en la sección de Opinión del diario Público el 22 de enero de 2008: http://blogs.publico.es/dominiopublico/267/%C2%BFquien-cabe-en-el-mundo/ (2011/09/30).

12. En Rumanía, uno de los países menos endeudados de la Eurozona el gobierno derechista redujo el salario de los funcionarios un 25%, recortó el gasto social a enfermos crónicos y otra serie de recortes para las clases populares que provocaron un aumento alarmante de suicidios, algunos de intencionalidad política declarada: http://www.kaosenlared.net/noticia/rumania-suicidio-como-protesta (2011/09/30).

13. Marx, Karl (2007): El capital. Akal: Madrid [1867]. (Tomo III, Capítulo XXIII, punto 2 (p.80) y Tomo III, Capítulo XXIV, punto 7 (p.255). Se puede ver una rápida introducción en el epígrafe “El capital y la plusvalía” del siguiente enlace: http://www.nodo50.org/garibaldi/contenido/introducc.htm (2011/09/30).

14. El 15 de octubre tendrá lugar la movilización mundial de los “indignados” de todo el mundo contra la alianza entre la élite financiera y política contra los pueblos y la pérdida de derechos sociales, por el cambio global. Ver en: http://www.democraciarealya.es/15o/ (2011/09/30) o en inglés en: http://15october.net/ (2011/09/30).